domingo, 31 de julio de 2011

Soy de la Cofradía

En medio de una conversación me preguntan si La Cofradía de la que formo parte es una secta; yo respiro hondo, hago contacto visual con mi interlocutor, muestro una media sonrisa y con un aire superador aveces contesto:- Lo dejo a tu criterio. Me doy media vuelta y sigo caminando arropado por un sentimiento de invencibilidad transmitido por mi extremadamente ciclotímica profesora de literatura que se cree Esteban Echeverria creando un Salon Literario “posmo” (por citar un poco de historia).

Me siento en mi casa y en un rapto de inspiración intensa escribo: “Pienso y luego existo/pero por qué pienso si no se si existo/si no se que soy/o si tal vez solo soy una onomatopeya en un mundo ruidoso/o una estrella aun sin explotar, en una galaxia muy lejana/o soy un tracodón en Jurasic Park (y me creo moderno por integrar a mi poesía elemento de la realidad). Después de esto voy a presentarle mi trabajo a mi tan querida y ciclotímica profesora, que me responde con gran cantidad de elogios y muecas de aprobación, que en un punto parece que está mintiendo; miro de afuera y al que estaba detrás de mi le dice lo mismo y ¿al siguiente? También. ¡Loca!

Me hago el alternativo y me creo un genio mientras mi figura externa es la de un idiota. Leo Cortazar y me meo; leo Borges y le rezo; leen Crepúsculo y Harry Potter y me burlo de ellos por apegarse a literatura burda, pero a escondidas lo leo y releo porque me encanta, y veo sus películas, y me gustan y las vuelvo a mirar.

Y para finalizar y ganarme a la muy querida y ciclotímica y maravillada de la literatura de los demás profesora, le lamo las medias en clase y en las respuestas de los trabajos prácticos y en el recreo y el baño y en la casa donde nos juntamos para hacer literatura y criticar a los que no saben hacer literatura y en todo lugar que me sea posible.

A si una cosa más, por las dudas consigo su libro para tener aún más orientación a la hora de escribir y me doy cuenta que todo lo que me burlé de eso que no era literatura está plasmado en algunas poesías de mi gran profesora, que se extienden en un solo renglón y lo único que dicen es lo que hizo en algún momento de su vida o día de manera metafórica. Toma un poco de literatura de ese estilo profe: me despierto arropado por el canto de la metrópolis/y en eso se desliza un gran catarata color Sol a través de una montaña de carne sostenida por unas extremidades. (en resumen me levanto y voy a mear)